Situada al norte del Monte de Oro, L'illa dels pensaments, o isla de los pensamientos, se encuentra sepultada bajo moles de hormigón. Parece ser que su origen, historia y la razón de su nombre tan enigmático también han corrido la misma suerte. He sido incapaz de encontrar por la web algún dato que me de una descripción sobre este lugar, tan sólo referencias a vestigios humanos prehistóricos. La mayoría de sus actuales (y eventuales) moradores posiblemente desconozcan que realmente se trata de una isla, unida por la fuerza urbanística al continente en algún momento entre las décadas 60 o 70.

Al no encontrar información suficiente, paso a describiros el significado que ha tenido desde siempre para mí este paraje, y porqué ha acabado dando nombre a éste blog.
Desde pequeño siempre he pasado mis vacaciones de verano en el apartamento de mis padres, en la zona del Racó. Cerca de donde está la Isla de los Pensamientos también se encuentra la gruta del pirata Dragut, caverna donde supuestamente el corsario se escondió antes de su terrible ataque a la población de Cullera en mayo de 1550, y tras el cual se produjo un despoblamiento que duró décadas. Obviamente, cuando era niño imaginaba que todo el territorio que ocupaba durante las vacaciones fue antaño un universo plagado de piratas, batallas de espadachines y, por supuesto, de tesoros enterrados.
Recreación de los momentos previos al ataque: flota de Dragut escondida cerca del actual Faro. La Isla de los Pensamientos mostrada como tal. Fuente: http://www.cuevadeldragut.com/espana/Galeria.htm
En mis abundantes rutas de exploración encontraba rincones mágicos a los que no me costaba idearles una implicación en la temática bucanera. Uno de los más especiales era, lógicamente, la Isla de los Pensamientos. Entonces, pensaba que las huestes de Dragut batallaban incesantemente contra los valientes defensores de las costas cullerenses, un continuo toma y daca en el que Dragut siempre salía con algún que otro botín, compuesto como no, de oro y joyas de valor incalculable.
Imaginaba yo que Dragut debía de pasar mucho tiempo planeando minuciosamente los ataques, ya que los cullerenses lo debían de ver venir, conocedores de la amistad que Dragut profesaba por lo ajeno, y se preparaban para lanzarle cañonazos desde el castillo y emboscadas por todo el curso del río. Pero ahí no debía terminar la faena del pobre pirata, siendo después de la árdua batalla el momento de buscar un buen escondite para el baúl lleno de las joyas, monedas de oro y piedras preciosas que les acababa de arrebatar a los resignados pobladores de Cullera.
Tras tanta planificación estratégica, gestión del grupo humano de gañanes que lideraba, las fatigas de la batalla y la posterior búsqueda de un buen agujero donde esconder los beneficios, el laborioso lugarteniente de Barbarroja debía de estar hasta el gorro de las artes piratiles.
Para mí resultaba obvio que la Isla de los Pensamientos era el lugar elegido por Dragut para descansar el cuerpo y la mente. Lo imaginaba sentado en el acantilado donde ahora se erige el edificio Orión, absorto en pensamientos que nada tendrían que ver con su profesión, ni con la vida que debía de llevar. Su mirada recorriendo la costa: desde la falda del Montgó, pasando por la sierras de la Safor, el Montdúver, la Serra del Cavall, las tierras pantanosas que posteriormente se utilizarían como arrozales, hasta terminar en las maravillosas playas de arena fina que conformaban las bahías del Racó y del Cap Blanc. Intentando imaginar qué habría más allá de ese universo acotado por las fronteras de piedra caliza tras las que se ocultaba el sol.

Así me imaginaba yo a Dragut, ocupado en su estática rutina de dejar pasar la eternidad, mientras los eones se deslizaban sobre las aguas del Mediterráneo y las tierras de la Ribera.
Muchas tardes de verano pasaba yo emulándole, pero desde el balcón de mi apartamento, lo que se convirtió durante mucho tiempo en mi particular Isla de los Pensamientos.
Abro entonces este blog con la intención de iros contando las cosas que me van pasando, mientras el tiempo golpea los acantilados de mi Isla de los Pensamientos.
Eres el 1 tío...
ResponderEliminar